El casco de la estancia está enmarcado por una arboleda centenaria de más de 50 hectáreas, en la que se destacan montes y calles de robles, nogales, eucaliptus, plátanos, acacios y olivos, además de los característicos talas de la zona.

La casa principal -donde se encuentran el living, el comedor, la sala de juego y dos habitaciones- y la casa del aguaribay -con sus  cuatro habitaciones distribuidas en dos departamentos-, han sido recientemente  acondicionadas para brindar a los huéspedes las comodidades de los tiempos actuales. 

Las otras dos casas y las demás construcciones se reservan para el uso exclusivo de la familia y para el desarrollo de las actividades generales de la estancia.